Publicado: 2 de Abril de 2018


La dermatitis atópica aparece en los primeros meses de vida en bastantes casos. Los bebés pueden desarrollar las lesiones de la piel, con rojeces, reacciones y costras en la piel o cuero cabelludo, en la zona del pañal, en las manos, los brazos, los pies o las piernas. Normalmente suelen desaparecer a los 3 o 4 años de edad, a pesar de que con frecuencia vuelvan a manifestarse.

En adultos es más normal que sus lesiones tengan una presencia seca, correosa, hiper o hipopigmentada, con una presencia y aspecto dotado de una distribución muy típica. Si deriva en un herpes simple, afecta a una pequeña zona y es leve y ya dependiendo del grado de herpes, puede producir una grave enfermedad con eccema y mucha fiebre (eccema herpético).

Según los especialistas, no existe cura para esta dolencia. El tratamiento está dirigido, de momento, a reducir la agresividad de las erupciones, aliviar al paciente y mejorar su calidad de vida. Hay que hacer controles de alergia y test de la piel para detectar cualquier anomalía. 

Hoy, la base de la terapia tópica son los corticoides, que, si se utilizan bien pueden llegar a controlar adecuadamente la enfermedad en la mayoría de los casos.

En todo caso, consulte con su médico lo mejor para detectar y efectuar su tratamiento.